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DENVER – Los gerentes de los programas de acceso a jeringas y eliminación de objetos punzantes de Denver deben trabajar más para garantizar que los recursos de la ciudad se asignen de manera eficiente. También deben evaluar el éxito de los programas en su capacidad de reducir el daño a las personas que consumen drogas y a la comunidad y conectar a las personas con los servicios de salud, según una nueva auditoría del Auditor de Denver Timothy M. O’Brien, Contador Público Certificado.

“Es más probable que las personas obtengan el tratamiento de abuso de sustancias cuando tienen acceso y participan en un programa de acceso a jeringas”, dijo el Auditor O’Brien. “Necesitamos usar los recursos que están disponibles para que los servicios ya existentes en la ciudad lleguen a las personas que más lo necesitan”.

Mediante la investigación y el análisis de datos, nuestros auditores examinaron cómo la ciudad asigna sus recursos y trabaja con los tres proveedores de acceso a jeringas que tiene contratados. En la investigación encontramos que hay una falta de comunicación y de confianza entre la ciudad y sus proveedores sobre cómo se obtienen, se utilizan y se comparten los datos, lo que impacta a la capacidad de la ciudad para evaluar la eficacia de sus esfuerzos.

El Departamento de Salud Pública y Medioambiente de Denver y la División de Salud Comunitaria y Conductual supervisan la mayoría de los programas de tratamiento y prevención de abuso de sustancias y opioides de la ciudad. Los programas de acceso a jeringas y deshecho de objetos punzantes pretenden reducir el daño causado a la comunidad en general al brindar acceso a equipos de inyección estériles y opciones de deshecho que sean seguras. Los programas de acceso a jeringas no incluyen ni implican a los sitios de inyección bajo supervisión, los cuales no están permitidos por la ley estatal.

Aunque las labores de apoyo a los programas de acceso a jeringas y eliminación de objetos punzantes se reparten entre muchas funciones, el Departamento de Salud Pública y Medioambiente administra principalmente los contratos con tres socios comunitarios: el Centro de Acción para la Reducción de Daños, Denver Colorado Aids Project y Vivent Health. La ordenanza de la ciudad limita a tres el número de programas de acceso a jeringas, a pesar de que hay una excepción que le permite operar un cuarto programa.

Dos de los proveedores de servicios operan en lugares fijos en Denver mientras que el tercero lo hace solo en una unidad móvil. La ciudad tiene su propia unidad móvil llamada “Wellness Winnebago”, que estaba destinada a ofrecer servicios de bienestar y salud, incluyendo el acceso a jeringas, aunque por el momento se reutiliza para responder al impacto del COVID-19.

Nuestra auditoría encontró que, a través de un análisis más frecuente de los datos disponibles, la recopilación de datos adecuados y la evaluación de necesidades, la ciudad podría comprender los riesgos y los ámbitos que generan preocupación y asignar mejor los recursos.

Como ejemplo, usamos los reportes de Denver 311, los reportes de llamadas al 911 y los reportes de delitos por consumo de drogas, venta de drogas, sobredosis y agujas u otra parafernalia relacionada con las drogas para crear este mapa. Si bien esta información se basa solo en reportes y no muestra los delitos o las actividades relacionadas con drogas que están confirmados, un mapa como este podría usarse como punto de partida para que la ciudad determine las zonas que requieren de más ayuda.

Mapa de casos totales de opioides

Como puede ver, las instalaciones de acceso a las jeringas y los lugares para desechar objetos punzantes no siempre son próximos a las áreas de mayor necesidad.  Si los gerentes de programas usaran los datos que ya están disponibles y otras fuentes de información podrían destinar los recursos limitados de manera más estratégica y eficiente.

“Reconozco que los datos sobre las personas que consumen drogas o se inyectan sustancias pueden ser difíciles de recopilar y que tanto las personas que utilizan los servicios como aquellos que los brindan pueden tener dudas a la hora de compartir demasiada información”, dijo el Auditor O’Brien. “Sin embargo, mi equipo de analistas encontró formas útiles de combinar varios métodos y fuentes de datos que sirven de ejemplo de cómo poder llegar a conocer mejor a la población”.

El equipo de auditoría también encontró que la información que la ciudad recibe de sus proveedores de servicios puede variar porque los reportes son inconsistentes. Los proveedores de servicios dijeron a nuestro equipo que no sabían cómo la ciudad usa sus datos y por ello son reacios a proporcionar más información de la que es requerida en los contratos. Los proveedores también nos dijeron que les preocupa que el departamento comparta los datos para usarlos en tareas de vigilancia policial o en el desmantelamiento de campamentos para personas sin hogar.

“La ciudad necesita generar confianza en nuestra comunidad”, dijo el Auditor O’Brien. “Los líderes de la ciudad están dispuestos a ayudar, pero los más necesitados deben confiar suficientemente en los funcionarios de la ciudad para aceptar su ayuda”.

El equipo de auditoría encontró que la falta de comunicación y coordinación con los proveedores contribuye a que estos desconfíen en la ciudad. Informar a las partes interesadas sobre los resultados de las evaluaciones y sobre cómo se utilizan los datos en la toma de decisiones es clave para fomentar la aceptación y establecer relaciones efectivas.

Los gerentes de la ciudad también deben adoptar un enfoque más coordinado para supervisar al proveedor y el éxito del programa de acuerdo con los contratos. Descubrimos que la División de Salud Comunitaria y Conductual no realiza evaluaciones de resultados y no se comunica regularmente con los proveedores del programa sobre los desafíos y los éxitos conseguidos. La ciudad también podría establecer alianzas con agencias como el Departamento de Parques y Recreación o con los veterinarios locales para evaluar más áreas de necesidad, especialmente para los lugares de deshecho de objetos punzantes.

Además, debido a que las tareas del programa se distribuyen entre varios empleados, encontramos casos en que todas las personas del mismo equipo pensaban que otros se estaban ocupando de ciertas tareas o proyectos específicos. La gestión descentralizada pudo generar situaciones de falta de comunicación.

“La colaboración, los canales abiertos de comunicación y una mayor confianza contribuirán en gran medida a mejorar la eficacia de los programas de acceso a jeringas y deshecho de objetos punzantes de Denver”, dijo el Auditor O’Brien.

Si se garantiza la recopilación de información completa, precisa y comparable, el Departamento de Salud Pública y Medioambiente tendrá las herramientas necesarias para evaluar con precisión el rendimiento de sus programas de acceso a jeringas y deshecho de objetos punzantes y evaluar su eficacia y éxito.

El departamento estuvo de acuerdo con todas nuestras recomendaciones.

Lea la auditoría

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